Jean Genet
Traducción de Fabienne Bradú
Ed. Universidad Veracruzana
Primera edición septiembre 2003
Páginas 134
Si Francia es la patria de la literatura maldita (Sade, Baudelaire, Rimbaud, Lautréamont), Jean Genet es un consumado exponente de ella; más aún, entre los escritores que forman ese lienzo intelectual llamado existencialismo (Boris Vian, Jacques Prévert, Jean-Paul Sartre, etc.), no hay duda de que el más rebelde de todos fue Genet, porque lo suyo fue cultivar la abyección con la esperanza de contaminar al mundo entero; para él, lo sagrado era el sacrilegio contra los valores enlazados por la moral prevaleciente. De esta forma, si se tratara de resumir la inspiración de Genet, podríamos decir que la articulan tres grandes temas: el crimen, la homosexualidad y la traición.
Jean Genet, uno de los mayores dramaturgos del siglo XX, utilizó frecuentemente los cambios de papeles entre sus personajes y la inversión entre el bien y el mal como técnicas para subrayar la falsedad de los valores sociales y políticos. Sus obras reflejan su mirada desencantada, su convicción acerca de lo absurdo de los valores morales y sus omnipresentes obsesiones: sexo, delito, muerte.
Los negroso, farsa violenta que pone en entredicho la postura racista de la sociedad, muestra la representación -en los territorios del sacrificio ritual- del asesinato de una mujer blanca. La acción es contemplada por un grupo de negros con máscaras de gente blanca y ropas finas -remarcando así la suplantación de roles-, quienes juzgarán a los inculpados. Lo simulado, la máscara, facilita el trastocamiento de la rigidez de los papeles "asignados" por la realidad, enfatizando el juego de espejos donde se fusionan las figuras de dominador y dominado. Estamos ante una obra de gran complejidad dramática que retrata la tensión, la dominación y la subordinación en la que nos enfrascamos los seres humanos.
Reseña y opinión
No es tarea fácil escribir mi impresión sobre "Los negros", no bastan una o dos lecturas para comprender el profundo sentir de su autor y las necesidades apremiantes de aquella época, este es un texto casi imposible de comprender sin su contexto histórico. Una obra escrita allá en 1948 y que fuere estrenada en 1959. Genet presenta en Los negros a modo de sátira una clara representación del problema de identidad cultural y racial, del dominio ideológico, de la colonización y el proceso de descolonización.
Se desarrolla en un escenario, diversas plataformas, un único acto, trece actores, todos ellos negros, cinco portan máscaras e indumentaria propia de la clase blanca aristocrática. Los negros llevan a cabo un ritual a lo largo de la obra, el ritual es a modo de funeral que realizan en torno a un ataúd blanco cubierto por un mantel blanco y en donde se presume el cadaver de una mujer blanca que fuere asesinada por uno de los negros. La participación de la corte (representada por los negros con máscaras e indumentaria de blancos) es juzgar y castigar el crimen y al actor del crimen. A lo largo de la obra, Genet expone la clara diferencia racial tan marcada en la sociedad, las diferencia que giraban en torno al color de piel, la diferencia entre ser blanco o negro. Una obra llena de justificantes, en donde el malo no sabe que es malo y cree que es bueno por el solo hecho de que la costumbre lo dicta así. El negro no tiene la culpa de ser negro más sin embargo; sufre la desgracia de su condición y se lamenta por lo que es. En busca de recuperar su libertad, su dignidad perdida, y poner fin a su absurda situación, se tropieza una y otra vez con la desigualdad e indiferencia. Existe el teatro dentro del teatro, la obra va más allá de lo que puede ver el espectador, los personajes son a la vez actores y como actores se desarrollan de forma irracional y absurda. Una obra en donde todo es posible, en donde el amor es exclusivo de los blancos y Dios, también es blanco.
Me ha gustado bastante y encantada estoy de haberlo encontrado y comprado por mera curiosidad en FIL 2018. Recomendable si gustas del teatro tanto como yo y si, además de disfrutar presenciar una puesta en escena, gustas de leerlo; para algunas personas puede ser complicado leer teatro por la intervención de personajes y puede que la lectura se vuelve pesada y tediosa.
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